Las best practices son formas de ejecutar un proceso que han demostrado funcionar en muchas organizaciones. No son teoría. Es la manera más contrastada de abordar operaciones habituales como el ciclo de compras, la gestión de pedidos, la facturación, el cierre contable o la planificación de inventarios.
Cuando no se adoptan, lo que ocurre es que los procesos se van construyendo desde la experiencia particular de cada equipo. Esto puede funcionar razonablemente mientras la operación es pequeña y las personas clave están ahí. El problema es que con el tiempo empiezan a aparecer síntomas bastante reconocibles.
A medida que la organización crece —por expansión, internacionalización o adquisiciones— la ausencia de un modelo estándar de trabajo se convierte en un freno. Lo que antes eran adaptaciones razonables pasan a ser un obstáculo para escalar.
Hay un efecto adicional que no siempre se tiene en cuenta: sin best practices, la tecnología pierde buena parte de su valor. Los sistemas terminan customizándose para replicar la forma de trabajar existente, con todas sus excepciones, en lugar de aprovechar los flujos estándar para los que fueron diseñados. Eso genera customizaciones innecesarias, mayor complejidad y un coste de mantenimiento que no deja de crecer.
En Noventia pensamos que adoptar best practices no tiene nada que ver con imponer rigidez. Tiene que ver con decidir conscientemente cómo quiere trabajar la organización, en lugar de dejar que cada área lo resuelva por su cuenta.
Cuando los procesos se apoyan en estándares contrastados, la organización gana en varias dimensiones a la vez. La formación se acelera porque no depende de que alguien explique cómo se hacen las cosas aquí. La rotación deja de ser un problema crítico porque el conocimiento está en el proceso, no en la persona. Las excepciones se reducen. Y la tecnología puede desplegarse sobre flujos limpios, sin necesidad de customizar cada paso.
El problema rara vez es que la organización no quiera adoptar best practices. Lo que suele faltar es una referencia externa clara que ayude a identificar cuáles aplican a su contexto, y un acompañamiento realista en la gestión del cambio que implica adoptarlas.
En Noventia abordamos este tipo de situaciones combinando un método contrastado, una amplia experiencia y benchmark entre organizaciones de distintos sectores.
Tras haber participado en numeroso s proyectos de transformación, hemos observado que las organizaciones que consiguen adoptar best practices de forma efectiva siguen un camino bastante similar, independientemente de su sector o tamaño.
Nuestro trabajo consiste en acompañar ese camino en tres pasos:
El objetivo no es implantar un modelo teórico. Es ayudar a la organización a trabajar de forma más predecible, más escalable y menos dependiente de personas concretas.
Cuando esto se consigue, los procesos ganan en consistencia, la tecnología se simplifica y la organización recupera capacidad de evolución.
Si te interesa contrastar si los procesos de tu organización se apoyan en best practices contrastadas o si se han ido construyendo sobre adaptaciones locales que hoy limitan la capacidad de escalar, estaremos encantados de compartir contigo el acceso al prediagnóstico digital.
Te daremos acceso a un cuestionario estructurado que puede completarse en aproximadamente 60 minutos y que posteriormente analizamos para devolverte un diagnóstico inicial con los principales puntos de mejora en la estandarización de procesos, las áreas con mayor variabilidad y las prioridades de actuación.
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